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Arkano

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Arkano

Publicación : 30 de octubre de 2017

 

Por Mario Mira Torró

Fotografía. María Moya Morón 

 

 

Conocido como unos de los mejores raperos y “freestylers” del panorama nacional, Arkano presenta su primer álbum: Bioluminiscencia.

Sus temas destacan por las ideas que expone a la hora de escribir, tratando conceptos menos recurrentes en el mundo del rap como el machismo o la homofobia.

Hemos podido hablar con él sobre algunos de estos aspectos, sobre su carrera y las sensaciones de este nuevo álbum, en el cual podemos encontrar colaboraciones con grandes figuras del mundo del rap como Nach, El Langui, R de Rumba o El Chojin.

 

 

Cuéntanos sobre tus orígenes. ¿Por qué Arkano?

El nombre viene de mi madre. Cuando puso internet en casa y debía elegir un  nombre para el correo electrónico eligió Arkana. Arkana no qué arroba hotmailpunto com…

Después yo, aún pequeño, en el momento en el que me llegó la hora de utilizar el correo, pensé: Si soy el hijo de Arkana, pues Arkanito;Arkanito1994@mail.com

Más tarde, al empezar a rapear, tenía que elegir un nombre artístico y Arkano me pareció perfecto. Pero la realidad es que proviene de la mama.

 

¿Cómo fueron tus inicios rapeando?

Yo descubrí el rap cuando tenía diez años gracias a mi hermana mayor que me ponía temas del Chojin, de Nach… y empecé un poco a imitar a mis ídolos escribiendo y grabando canciones.

Poco a poco lo fui tomando más en serio y a los catorce años pisé por primera vez un escenario para participar en una pelea de gallos. Creo que este fue el punto de inflexión donde yo dije “wow”.

Ya me apasionaba, pero el hecho de vivirlo en directo, lanzarme a la improvisación y tener todas esas sensaciones me enganchó por completo, me atrapó. Fue como cruzar una puerta de la que no he vuelto atrás.

 

¿Cómo te sentiste con tan sólo quince años ganando la Red Bull batalla de los Gallos?

La verdad es que fue una sorpresa. Para mí el primero. Yo no me consideraba el mejor de esa batalla. Era la competición más importante de habla hispana y la final se realizaba en España.

Pero bueno, eso también es lo bonito de la improvisación. Ahí empecé  a entender que la improvisación es puro azar, que depende mucho del día que tengas, del día que tenga el otro, de si te vienen las ideas a la cabeza…

Entonces fue una sorpresa muy emocionante. Cumplí un sueño. Además, aquí en Plaza de España, delante de 15.000 personas. Una auténtica locura.

 

¿Cuáles son las principales ideas en las que te basas para realizar “freestyle” y escribir tus temas?

A la hora de hacer “freestyle” me baso, sobre todo, en los estímulos creativos que hay en el ambiente, en las palabras que me den y, en general, en todo lo que está pasando alrededor.

En una batalla de gallos, por ejemplo, me fijo en lo que esté diciendo mi rival. Y a la hora de escribir, tengo en cuenta aquello que provoca intensidad en mí. Por lo general, sí que está más guiado a un enfoque social. Pero luego hay muchas letras que tienen un enfoque íntimo: mis emociones, cosas que me han removido por dentro y las he querido plasmar en el folio…

 

Cuéntanos cómo viviste el Reto de 24 horas haciendo “freestyle”.

Fue una locura. La verdad es que no lo podría haber hecho sin la cantidad de estímulos creativos que me dio la gente que estaba allí, apoyándome.

También hubo invitados sorpresa que intervinieron, como El Languio, El Chojin.

 Y también apareció mi madre.

Todo esto me dio mucha fuerza.

 

¿Crees que existe algún tipo de discriminación en el mundo del rap?

Bueno, hay de todo. Por lo general, entre compañeros no me he encontrado con discriminación. Pero aquí pasa como en la vida; hay gente con quien no tienes mucho “feeling”.

En el público sí hay sectores más cerrados por lo temas que trato, como el machismo imperante en el rap,  la homofobia o todos esos comportamientos tóxicos que se naturalizan en las letras de los “freestyle”.

 

¿Cómo definirías tu nuevo disco utilizando dos conceptos?

Diría cambio y luz. Me gustan estas dos palabras.

 

¿Cómo te ves en un futuro a largo plazo?

Tío, hay una imagen muy recurrente en mi cabeza. Soy yo en alguna zona caribeña, en una mojitería, haciendo mojitos a la gente y sirviéndolos súper feliz, incluso, rapeando. Así me veo en un futuro.

 

 

 

 

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