INTERCAMBIOS

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En los últimos meses, y con objeto de animarme un poco, he leído dos libros relacionados con el humor. El primero, publicado por Oxford el año 2012, y en el que participan varios autores, se titula Antología del humor español. El segundo, que publicó Alfaguara en 2003, tiene por título Intercambios y su autor es el británico David Lodge.
La Antología se inicia con el Infante Don Juan Manuel y termina con Ramón Gómez de la Serna. Entre ambos encontramos al Lazarillo, a Cervantes, Quevedo, Larra, Valera, Pérez Galdós, Clarín y Unamuno. De todos estos escritores se reproduce una obra o un determinado fragmento que puede resultar humorístico, teniendo en cuenta que el humor es una disposición, una actitud, un estado de ánimo que nos permite apreciar mejor los aspectos cómicos, risueños o ridículos de las cosas.
El libro, ilustrado por Felipe López Salán, concluye con un análisis general del humor y la risa en el mundo de la Literatura a lo largo del tiempo y una aproximación explicativa de lo reproducido y de su autor.
Por todo ello, esta Antología del humor español, de sólo 245 páginas, me parece una obra muy recomendable para conseguir una visión general del tema tratado y sorprendernos con escritores que no suelen asociarse a él.
Intercambios es una novela tampoco demasiado extensa, 304 páginas, pero de argumento trepidante y que, imagino, debió hacerles poca gracia a los profesores universitarios e ingleses a los que David Lodge caricaturiza, en la persona de dos catedráticos de Literatura Inglesa que intercambian sus destinos en lugares imaginarios de Estados Unidos y Gran Bretaña.
El lugar imaginario de EEUU es el estado de Euforia y en él la ciudad de Plotinus, que posee una universidad llamada Eufórica. Según parece todos estos datos ficticios tienen una base real, que sería el estado de California y la universidad de Berkeley.
Por el lado inglés tenemos la ciudad imaginaria de Rummidge y su universidad que correspondería a Birmingham, a cuya universidad ha estado siempre ligado el autor.
En Eufórica da clase de Literatura Morris Zapp, un prestigioso profesor seguro de su valía, especialista en Jane Austen, sexualmente muy activo, casado en segundas nupcias y a punto de divorciarse de Désirée, mujer bastante liberada, con la que tiene unos gemelos, que se ha cansado de las continuas infidelidades de su esposo.
A la Universidad de Rummidge pertenece Philip Swallow, un profesor anodino con una tesis sobre Jane Austen que empezó y no terminará, porque sus ganas de trabajar y sus ambiciones académicas corren parejas. Su único merito, que le provoca orgullo, son las estudiadas preguntas que pone en los exámenes. La esposa de Philip es Hilary, gordita y apacible, con la que ha formado una pareja tradicional que cuida de manera también tradicional a sus dos hijos, un chico y una chica. Por supuesto, a ninguno de los dos cónyuges se le ha ocurrido nunca ser infiel.
Estos dos profesores por completo antagónicos intercambian sus lugares de trabajo, de igual modo antagónicos, por la manera de comportarse de los claustros y de los alumnos, el dinero que se gana (en EEUU mucho más), la permisividad sexual y hasta el clima. El problema es que las circunstancias contribuyen a que no sea sólo el lugar de trabajo lo que Morris y Philip terminen por intercambiar.
El hecho de que la historia que se cuenta en Intercambios se desarrolle en los años setenta permite que en el libro aparezca la droga, los movimientos universitarios que preconizan cambios de todo tipo, la liberación de la mujer y hasta la guerra del Vietnam.
La galería de personajes que rodea a los protagonistas está perfectamente dibujada y la crítica feroz del sistema que se realiza a través de ellos, insisto, no debió gustar nada a aquellos que sirvieron a David Lodge de inspiración. Pero claro, se trata de un humorista.
Pese a su brevedad, Intercambios presenta diversos tipos de relato. Se inicia con un narrador omnisciente, pasa después al género epistolar con las cartas que se escriben los matrimonios y termina en forma de teatro, quizá porque el autor también ha cultivado dicho género.

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